9 de mayo de 2014

Arlequín

Arlequín de sonrisa rota 
y andar errante,
buscando una alegría sentida, 
lloras en silencio por tus noches
que ahora son frías. 

Danzas entre fierros, 
con el alma dolida, 
y en un suelo que arde, 
por la esperanza dormida. 

Y en ella ya no hay vida, 
sólo tu pasión una vez perdida, 
sientes el infierno, 
por volver a la cima. 

Sin encontrar consuelo, 
he ahí tu cruel desespero, 
anhelar la muerte inminente. 
¿Es tu alma lo suficientemente fuerte?
¿Soportarla?

Puedes regresar a las filas, 
al teatro y a las rimas, 
las que alguna vez dieron vida. 
Puedes cantar nuevamente, 
las prosas de amor a la diosa, 
y adorarla. 

Alza el telón,
canta una prosa,
y entre aplausos 
de los versos macabros,
tu goza. 

Describiendo la luna, 
en la que fuiste humano. 
Más que un mimo,
que busca una rosa. 
En el cuerpo de la hechicera, 
cuya frialdad te destroza, 
y te domina. 

Durazno sus labios,
y de almíbar su vulva. 
Te seduce y te envuelve, 
un laberinto silente, 
y te pierdes. 

Tocas la gloria 
de su anhelo seguro, 
y la carne blanquecina, 
de su cuerpo desnudo, 
es prosa. 

La tocas, la sientes,
¡Vives de nuevo y es hermosa!
Curiosa jugada o destino,
te hace feliz, 
aunque estés perdido.