3 de septiembre de 2016

Calamidad II


Recupera la esperanza, dicen los rincones,

cuan fría es su aura, hablan los caídos,

magnifica se muestra, se fijan rápidamente,

lleva lunas consigo, dice de nuevo el mendigo.


Alma vieja, se construye sublimemente,

alma antigua, lo hace constantemente,

insaciable locura, toca todo lo que hace,

su realidad lo proyecta, dice la voz del fondo.


Tan profundo como un océano de plata,

tan cálido como un susurro de buenos días,

tan lejana cómo Poe y Ella esta aquí.

tan dibujada que hasta podría tocarla.

Calamidad


Ella abandonó su tiempo,

ingenua, alma triste e insegura,

ajena tiene la memoria dura,

el Dejavu apenas roza su cuerpo.


Dioses paganos y criminales,

que hacen de su magia un acontecimiento,

que hacen un festín suculento,

y sus caderas reposan entre cristales.


Los poetas no saben de memorias,

sino de hechos violentos.


Los poetas saben de brujas,

lunas, vespojos y hierbas,

pieles morenas, tribales y lugares,

también de la diosa de las fortunas.


Ella fue al lugar donde nacen las historias,

y volvió de regreso.