I
Criaturas que viajan entre cuerdas,
varadas entre mil noches profanas,
con sus cortejos a la hora esperada,
sus ansías por aferrarse a mi pierna.
II
El capricho es su canto a la luna,
son sus pecas mi mejor almohada,
y espero fielmente la hora dorada,
la de besar el laberinto de su runa.
III
Espera entre sombras de aroma a chocolate,
mi nuevo anhelo es un suspiro que sale caro.
¿Sera mi deseo un horizonte más claro?
¿Sera mi castigo mi ansiedad por adorarte?
IV
¿Yace perdida entre los condenados?
Los que perduran por generaciones,
¿Entre la magia de los rojos lacerados?
Los que reviven entre viejas canciones.
V
Por los pasillos refleja once marcas,
son las uñas aferradas en su espalda,
deseosa sonrisa de dama excitada,
son sus jugos las muestras más claras.
¿Lo es su boca la más fina lanza?
¿O lo serán sus ojos color deseo?
VI
Arriba al circulo entre sus manos que arden,
entre elementos de coordenadas presentes,
energías háganse desde ahora conscientes,
de la finalidad que hoy las estrellas pretenden.
Finales de octubre y principios de noviembre,
la linea de la vieja transición ahora se pierde,
y el destino consentirá a la bruja que aborde,
el estallido final de un orgasmo sin nombre.
¿O lo serán sus ojos color deseo?
VI
Arriba al circulo entre sus manos que arden,
entre elementos de coordenadas presentes,
energías háganse desde ahora conscientes,
de la finalidad que hoy las estrellas pretenden.
Finales de octubre y principios de noviembre,
la linea de la vieja transición ahora se pierde,
y el destino consentirá a la bruja que aborde,
el estallido final de un orgasmo sin nombre.
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